La riqueza del subsuelo de algunos países de África se ha
convertido en la causa directa de la miseria de sus habitantes. Así como la
industria de diamantes ha beneficiado a países como Botswana -cuya industria
emplea al 10% de su población y sus ganancias representan dos tercios de los
ingresos gubernamentales-, para otros ha significado una tragedia.
Los cientos de millones de dólares que surgen del comercio ilícito de diamantes en algunos países africanos van a parar a manos de la guerrilla y los ejércitos que practican el fructuoso trueque de diamantes por armas.
Los cientos de millones de dólares que surgen del comercio ilícito de diamantes en algunos países africanos van a parar a manos de la guerrilla y los ejércitos que practican el fructuoso trueque de diamantes por armas.