La pasada semana
Google fue multado por no respetar la privacidad. Esto no sería noticia si no
fuese porque la cosa ha ido más allá. El importe de la sanción no representa
prácticamente nada para una empresa tan grande como es esta. Hablamos de
150.000€, calderilla que se paga sin rechistar con tal de seguir haciendo lo
que les da la gana con total normalidad.
Google ya ha
recibido otras multas sobre este tema, pero esta viene de Francia, donde las
leyes de privacidad del país han sido incumplidas y consecuentemente se ha
aplicado la legislación. La multa impuesta es la máxima prevista por la
legislación francesa para este tipo de faltas y la mayor de la historia del
organismo.